Pan de buttermilk de soja y 2 harinas


He hecho estos últimos días unos cuantos panes. Además de que me gusta amasar y hornear, tengo que controlar la fecha de caducidad de las harinas, más, si ya está haciendo calor. Tenía harina de trigo sarraceno y me apeteció probarla en un pan diferente. Me gusta el sabor de esta harina y sé que no será del agrado de muchos, pero igual, sólo se trata de probarla y darle una oportunidad. Si ya hablo de la harina de espelta, esa ya forma parte de mis favoritas desde hace mucho, pero últimamente, debido a la práctica, los resultados, son con diferencia, mucho mejores. 

Se me ocurrió preparar una especie de buttermilk, pero con bebida de soja y mezclar estas dos harinas y este pan será ya uno de los habituales en mi dieta.

A mí, me encanta. Probadlo, igual a vosotros, también os gusta.
Ingredientes para 1 pan

Para el buttermilk de soja

- 400 g de bebida de soja 
- 20 g de zumo de limón

Para la masa de pan

- 230 g de harina de espelta integral
- 225 g de harina de trigo sarraceno 
- 60 g de copos de avena 
- 10 g de levadura fresca
- 1 cucharadita de sal
- tomillo fresco

*un molde de cartón pequeño, en su defecto, molde metálico o silicona
La noche anterior…

Preparar el buttermilk de soja

- Poner la leche en un bol y agregar el zumo de limón. Dejar reposar unos minutos hasta que se corte.

Preparar la masa de pan en TMX

- Poner el buttermilk de soja en el vaso. Agregar la levadura y programar, 30 segundos, velocidad 4.

- Agregar las harinas, los copos de avena, el tomillo cortado en trozos menudos y la sal. Programar, 6 segundos, velocidad 6. La masa quedará muy blanda.

- Programar, 1 minuto, 30 segundos, velocidad espiga. 

- Untar un bol con aceite. Verter la masa con la ayuda de la espátula o con las manos. Tapar el bol con papel film y dejarlo en la nevera como mínimo 12 horas.

Preparación tradicional de la masa de pan

- Poner en un bol las harinas, los copos de avena, el tomillo cortado en trozos menudos y la sal. 

- Formar un hueco en el centro y agregar el buttermilk de soja y la levadura. Mezclar hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados. La masa quedará muy blanda.

- Untar un bol con aceite. Verter la masa con la ayuda de la espátula o con las manos. Tapar el bol con papel film y dejarlo en la nevera como mínimo 12 horas.
Al día siguiente…

- Precalentar el horno a 180º.

- Sacar la masa de la nevera y dejar atemperar.

- Desgasificar la masa, amasando con las manos.

- Colocar la masa en el molde. 

- Tapar con un paño y dejar levar hasta que doble su volumen. El tiempo, dependerá de la temperatura ambiente.

- Hornear en horno precalentado, calor arriba-abajo durante unos 40 minutos. También dependerá del tipo de horno y del tamaño del molde.

- Sacar del horno y dejar enfriar antes de cortarlo

Notas:

- No anoté el tamaño del molde, pero no era grande. No me quedan más y por eso, no puedo averiguarlo. Si no tenéis de cartón, podéis utilizar de otro tipo. 

- Si el molde no es de cartón, untarlo previamente con mantequilla o forrarlo con papel sulfurizado.

- A este pan le va perfectamente, cualquier tipo de fruto seco.

- Si no quereis utilizar bebida de soja, podéis usar leche de vaca.

- Si se cambia el tipo de harina, se puede modificar el resultado y pueden variar las cantidades y tiempo de horneado.

- El pan se puede cortar en rodajas y congela a la perfección.

Bon profit!

Hamsi buğulama


Me encantan los boquerones, a mi hijo, mucho menos, pero suelo comprarlos cuando los veo de calidad y, además, a buen precio, no lo dudo. Suelo prepararlos de una forma desde hace años, pero todavía no he encontrado el momento de hacerle fotos y eso no tiene perdón. Me lo pongo como propósito. Quería cambiar la receta y me puse a buscar las que tenía guardadas, pero todas eran recetas de boquerones en vinagre. Ya publiqué unos Boquerones en vinagre, por eso, decidí hacer una búsqueda en internet. Quería algo que fuera sencillo, sano y rápido. La receta que elegí, la adapté y aún he ganado algo más porque en lugar del horno, utilicé el microondas.

Es una receta turca y la encontré en el blog de Svi, Sbieta. Al saber el nombre de este plato en turco, volví a buscar, pero la traducción de google del turco al español es penosa. Adapté un poco a mi gusto la receta de Svi porque tenía menos cantidad de ingredientes en ese momento. Ella los hornea e indica que los turcos acompañan estos boquerones con arroz blanco o también con una buena rebanada de pan. Podéis elegir el método que más os guste porque estos boquerones así cocinados están muy ricos y se preparan en un santiamén. Nosotros, lo hemos comido con arroz y, también con pan, por probarlos. De las dos formas, están muy ricos. Como todos los platos tradicionales, se elaboran de diferente forma y no siempre con los mismos ingredientes.

La cocina turca me encanta. Estuve en Turquía cuando me casé y no eché de menos para nada la comida de casa. Utilizan mucho el pescado, las verduras, el yogur… cocina mediterránea maravillosa.

No os quedéis con las ganas y preparad esta receta de Hamsi buğulama, lo agradeceréis.
Ingredientes para 2 raciones no muy grandes

- 190 g de cebolla dulce
- 4 dientes de ajo
- 15 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de tomillo fresco (o un par ramitas del fresco)
- 1 hoja de laurel
- 200 g de tomates pelados y sin semillas (también se puede utilizar en conserva)
- pimienta rosa molida (a gusto)
- 200 g de boquerones frescos
- sal
- una pizca de azúcar para reducir la acidez del tomate
- 3 puñados de arroz bomba, agua y un poco de aceite para hervirlo

Antes de empezar con la receta...

- Si no lo ha hecho el pescadero, quitar la cabeza, las tripas y la espina de los boquerones. Es mejor congelarlos para evitar el tema de los anisakis. Sacarlos del congelador y dejar que se descongelen en la nevera. Enjuagarlos un poco con agua y secarlos bien.

- Poner el arroz en un cazo con agua, sal y un chorro de aceite de oliva. Cocer hasta que esté en su punto. Escurrir y reservar.

- Pelar los tomates y cortarlos en dados. Como la cantidad era pequeña, no los trituré en la TMX. Reservar.

- Pelar la cebolla y los ajos. Si se va a trocear en la TMX, con cortarla en trozos es suficiente. Si se va a picar manualmente, picarla fina. Cortar los ajos en lonchas finas. Reservar.
Preparación en TMX

- Poner la cebolla cortada en cuartos en el vaso. Añadir los dientes de ajo y programar, 3 segundos, velocidad 4.

- Bajar los restos con la espátula y agregar el aceite. Programar, 5 minutos, 90º, velocidad 1.

- Agregar el tomillo y el laurel. Programar, 5 minutos, 90º, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Incorporar el tomate pelado y cortado en dados, la sal y la pizca de azúcar. Programar, 10 minutos, 90º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

Preparación tradicional

- Verter el aceite en la sartén y agregar la cebolla y el ajo picados. Pochar a fuego suave durante unos 5 minutos.

- Añadir el tomillo y la hoja de laurel y seguir pochando otros 5 minutos.

- Añadir los tomates, la sal y la pizca de azúcar. Cocinar durante 10 minutos. Retirar del fuego.

Horneado del plato

- Si no los vamos a hornear en el microondas, precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo.

- Poner la mitad de la salsa en una fuente apta para horno o microondas, en mi caso, 

- Ir colocando los filetes de boquerón por encima de la salsa. Verter por encima del pescado, la salsa restante.

- Rociar con un poco de aceite y espolvorear la pimienta rosa. 

- Hornear en el microondas durante 15 minutos a máxima potencia. Tiene que quedar tal y como veis en las fotos, es decir, que el líquido de la salsa se haya evaporado y quede como gratinado. Para mí con 15 minutos fue suficiente. Si es en el horno, hornear durante unos 25-30 minutos o hasta que el líquido de la salsa de haya evaporado y quede como gratinado. 
Notas:

- Yo tenía un molinillo de pimienta rosa, por lo tanto, no necesité machacarla en un mortero. La cantidad, a vuestro gusto. Si hubiera podido, hubiera comprado pimienta rosa en grano, de hecho, quiero hacerlo porque me encanta y para esta receta, me gustará mucho más.

- Tampoco tenía tomillo fresco, utilicé el seco. Si el seco, le aporta un buen sabor, imagino que el fresco, todavía será mejor.

- El tomate fresco, incluso el mío que era de pera, es mucho mejor que el de conserva, pero, usemos, el que usemos, es importante que la salsa al hornearla, pierda el líquido que tanto la cebolla, como el tomate, soltarán.

Bon profit!

Folar da Páscoa


Hace más de un mes que me enteré de que había ganado el primer premio del Concurso de dulces Semana Santa organizado por Thermo Recetas. Sí, esa Marisa G, soy yo y la verdad es, que estoy muy contenta porque en muy poco tiempo, conseguí elaborar una receta de las que me gustan y mucho. Ser la ganadora de un lote de productos elegidos por mí, aún me alegró más. Doy las gracias a Ascen, Irene y Mayra, por haber elegido mi receta como ganadora. Entre unas cosas y otras, no he podido publicarla antes en el blog y aunque sea una receta tradicional de Pascua, no se podía quedar esperando hasta el próximo año. Me parece, que se puede preparar, en cualquier época del año. 

Me gusta mucho visitar Portugal y siempre disfruto, sintiéndome como en casa. La última vez, ya en el aeropuerto, compré un libro precioso de recetas tradicionales. Entre ellas, el Folar da Páscoa. La masa es similar a la mona de Pascua que elaboramos en la Comunidad Valenciana y en otras zonas, cuya tradición es que los padrinos lo regalen a sus ahijados, pero en Portugal, la tradición varía un poco con respecto a nuestro país. Durante las fiestas cristianas de Pascua, era costumbre que el ahijado el Domingo de Ramos, regalara un ramo de violetas a la madrina de bautismo y ésta, el domingo de Pascua, le regalaba al ahijado un Folar (presente). El presente que se daba era un pan dulce o salado de masa levada, de ahí el bollo adquirió su nombre, que sigue conservando en la actualidad. 

En los pueblos, el folar es un producto de panadería, bastante rústico, en las ciudades, un producto de repostería. Dependiendo de la región del país, los folares son dulces o salados. El más común lleva uno o varios huevos cocidos. El folar simboliza el nido y los huevos, la generación de una nueva vida, la fertilidad. Cuando se regala un folar a alguien se le desea
felicidad y la prosperidad. También representa la amistad y la reconciliación. He encontrado la leyenda sobre el folar, que resumo al final. 

En el norte, el folar de Chaves es una masa de pan fermentada y rellena de carnes ahumadas. En el sur, el folar de Olhão, también el del Algarve, es una masa enrollada con azúcar y canela. Tanto en los dulces, como en los salados, varía la receta y la forma. Pueden ser enrollados u ovales, con o sin huevo, trenzados… Los huevos cocidos, se suelen hervir o sumergir en agua en la que se ha cocido cáscara de cebolla, quedando éstos, más oscuros. La presencia de la canela molida, la ralladura de limón y de naranja, también varía según recetas. Lo que más me ha gustado aprender es el nombre de la semilla de hinojo, “erva-doce”, pronunciado en portugués, aún suena mejor. El folar se puede consumir al día siguiente y se puede cortar en rebanadas y tostar. También se puede congelar. 

Espero que os guste mi Folar da Páscoa. A nosotros, nos encantó.
Ingredientes para 2 folares 

El orden de los ingredientes en la lista se refiere a la preparación en TMX. La receta es una adaptación de la de mi libro. 

- 200 g de leche, la mía, de soja 
- 15 g de margarina al aceite de oliva o de mantequilla 
- 20 g de aceite de girasol o de manteca de cerdo 
- 20 g de levadura fresca o 7 g de la seca 
- 150 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 2 huevos 
- 700 g de harina de fuerza 
- 1 cucharadita de café de canela 
- 1 cucharadita de café de hinojo molido 
- ralladura de una naranja 
- 2 huevos duros 
- 1 yema de huevo + 1 cucharada de agua para pincelar 

La noche antes de empezar… 

- Sacar los huevos, la mantequilla y la manteca (si se va a utilizar) de la nevera para que estén a temperatura ambiente.

Cocer y teñir los huevos 

- Elegir peladuras de cebolla oscuras y huevos marrones. 

- Llenar un cazo grandecito con agua, como 1 cm por encima de los huevos, pero no introducir éstos en el cazo. Agregar las peladuras de dos cebollas, 3 cucharaditas de cúrcuma en polvo, una pizca de sal y 2 cucharadas de vinagre (el vinagre sirve para que la cáscara de huevo absorba mejor el color). 

- Cuando el agua hierva, reducir el fuego y dejar cocer a fuego lento unos 30 minutos o hasta que el color del agua sea de tu agrado. 

- Colar el agua y hervir los huevos en ese agua unos 10 minutos contando el tiempo desde el momento en que el agua hierva. 

- Dejar los huevos sumergidos en esa agua dentro de la nevera hasta el día siguiente. 
Preparación en TMX 

La noche anterior 

- Verter en el vaso la leche, la margarina, el aceite o la manteca y la levadura. Programar, 3 minutos, 50º, velocidad 2. Dejar en reposo durante 20 minutos. 

- Agregar el azúcar de abedul o el azúcar y los huevos. Programar, 3 minutos, velocidad 3. 

- Incorporar la harina, la canela y el hinojo molido. Mezclar programando, 15 segundos, velocidad 6. Programar, 3 minutos, velocidad espiga. Si falta harina, es el momento de agregarla. Cuando pase el primer minuto, quitar el cubilete con el fin de que la masa se airee. 

- Sacar la masa del vaso y si es necesario, mojarse un poco las manos con un poco de aceite. 

- Pasar la masa a un bol untado con aceite y cubrirlo con un paño o un film untado con aceite. Dejar el bol en la nevera hasta el día siguiente. 
Preparación en panificadora Lidl 

- En el bol de la panificadora, verter la leche y la levadura desmenuzada. Dejar en reposo durante 20 minutos. 

- Incorporar la harina, el azúcar de abedul o el azúcar, la canela y el hinojo molido. 

- Agregarla margarina, el aceite o la manteca . 

- Agregar los huevos. 

- Pulsar el programa 5 para que empiece a amasar en seguida. Si falta harina, es el momento de agregarla. 

- Amasar durante 20 minutos hasta obtener una masa lisa y homogénea, pero que se pegará un poco a las manos. 

- Sacar la masa de la cubeta y si es necesario, mojarse un poco las manos con un poco de aceite. 

- Pasar la masa a un bol untado con aceite y cubrirlo con un paño o un film untado con aceite. 

- Dejar reposar toda la noche a temperatura ambiente.

Preparación tradicional 

- Verter la leche y la levadura desmenuzada en un bol. Dejar en reposo durante 20 minutos. 

- En otro bol incorporar la harina, el azúcar de abedul o el azúcar, la canela y el hinojo molido. 

- Formar un hueco en el centro y agregar la margarina, el aceite o la manteca.
- Agregar los huevos batidos. 

- Empezar a amasar con las manos hasta que todos los ingredientes estén integrados. Si falta harina, es el momento de agregarla. 

- Amasar hasta obtener una masa lisa y homogénea, pero que se pegará un poco a las manos. 

- Sacar la masa del bol y si es necesario, mojarse un poco las manos con un poco de aceite. 

- Pasar la masa a un bol untado con aceite y cubrirlo con un paño o un film untado con aceite. 

- Dejar reposar toda la noche a temperatura ambiente. 

Al día siguiente por la mañana, formado y horneado del Folar 

- Sacar el bol de la nevera y dejar que repose 1 hora a temperatura ambiente. 

- Sacar la masa del bol, desgasificarla con las manos enharinadas y formar dos bolas de unos 20 cm de diámetro (400 g de peso cada una). Aplastarlas con las manos. Reservar un poco de masa para formar las 3 bandas necesarias para cada folar. 

- Formar un pequeño hueco en el centro y colocar un huevo, apretando un poco para que se introduzca un poco en la masa. Envolverlo en la base con una banda de masa de unos 2 cm de espesor. Colocar 2 bandas iguales por encima, tal y como se ve en la foto. 

- Dejar leudar durante una hora, cubiertos con un paño. 

- Pintar con yema disuelta en una cucharada de agua. 

- Precalentar el horno a 170º si hemos utilizado azúcar de abedul y a 180º, si es con azúcar. Hornear unos 45 minutos, dependiendo del tamaño de los folares y de cada horno. 
Notas: 

- Se pueden realizar folares individuales o una sola pieza. Primero hay que reservar un trozo de masa para formar las tiras que cubren el huevo, después, dividir la masa en dos piezas iguales. Yo hice dos de 400 g, el resto de la masa sirvió para formar las tiras y con la que me sobró, hice 4 bollitos pequeños. 

- En mi libro indicaba la preparación en dos fases, la noche antes, el reposo de la masa en bloque en la nevera y el formado y horneado al día siguiente. Se puede elaborar el folar en el mismo día, respetando los procesos de levado. En el primero unas 2 horas, hasta que doble el tamaño y el segundo de 1 hora. 

- Reduje la cantidad de levadura porque la masa reposa durante toda la noche. Este tipo de masas suele llevar bastante cantidad de levadura, por lo tanto, si no lo dejáis reposar la noche antes, aumentad la cantidad a unos 35-40 g. 

- Utilicé huevos pequeños con el fin de no tener que añadir más harina. El tamaño de los huevos, es muy importante. Para esta receta, de 2 a 3 huevos. Es mejor añadirlos de uno en uno por si acaso la masa queda demasiado líquida. Es una masa es pegajosa, por lo que tendremos que espolvorearnos las manos con harina o untarlas con aceite. 

- No todas las recetas con azúcar de abedul son sencillas cuando se trata de una masa horneada; siempre hay que utilizar una temperatura no superior a 170º; también es necesario, controlar la cocción para que no se dore o se queme y a veces, hay que tapar con papel sulfurizado. En este caso, fue necesario tapar los folares porque se doraron bastante antes de terminar el tiempo de horneado y por la base se tostaron un poco. 

- Es una masa poco dulce, pero eso no significa que esté menos buena. Si os gusta más dulce, podéis añadir un poco más, pero no demasiado. 

Bon profit! 

La leyenda del Folar da Páscoa 

Cuenta la leyenda del Folar de Pascua que en una aldea portuguesa, vivía una joven llamada Mariana y su único deseo era casarse joven. Tanto oró a Santa Catalina, que pronto le surgieron dos pretendientes: un noble rico y un granjero pobre. Ella volvió a pedir ayuda a Santa Catalina para tomar la decisión correcta. Ambos le pusieron como fecha límite, el Domingo de Ramos. 

Llegó el Domingo de Ramos y una vecina avisó a Mariana de que el noble y el agricultor se habían encontrado de camino a su casa y estaban luchando a muerte. Mariana fue al lugar donde los dos se enfrentaban y fue entonces cuando, después de pedir ayuda a Santa Catalina, eligió a Amaro, el granjero pobre. 

La víspera del domingo de Pascua, Mariana estaba muy preocupada, porque le habían dicho que el caballero aparecería en el día de la boda para matar Amaro. Mariana rogó a Santa Catalina y la imagen de la Santa, al parecer, le sonrió. Al día siguiente, Mariana puso flores en el altar de la Santa, y al llegar a casa, se encontró con que, encima de la mesa había un gran pastel brillante con huevos enteros, rodeado de flores, las mismas que Mariana había puesto sobre el altar. 

Amaro también había recibido un pastel similar. Pensaron que había sido idea del noble, y decidieron ir a su casa para darle las gracias, pero comprobaron que también había recibido el mismo tipo de pastel. Mariana estaba convencida de que todo había sido obra de Santa Catalina. 

Se le llamó inicialmente “folore” o “pastel de vino”, pero con el tiempo, se le llamó Folar y se convirtió en una tradición para celebrar, la amistad y la reconciliación. 


La leyenda del Folar de Pascua es tan antigua que no se sabe la fecha de origen, sin embargo, la tradición ha llegado hasta nuestros días. 

Fuente de la leyenda aquí

Salsa de verduras veraniegas asadas


Después de tanta receta dulce y tanto reto y concurso, vamos a cambiar de tercio. Esta receta estaba esperando en borradores desde el verano pasado. Como dentro de poco, irán apareciendo en nuestros mercados, buenos tomates y otro tipo de verduras de temporada, es la hora de presentaros esta salsa, que al menos a mí, me gustó mucho. Inventar una salsa con ingredientes frescos y de temporada es un gusto. En ésta, los principales ingredientes están asados. Cuando los tomates, los pimientos y las berenjenas están en su mejor época de maduración y por supuesto, de sabor, siempre los aso, porque me gusta tener siempre para utilizarlos en diferentes platos o simplemente, aliñados. No necesito que nadie en casa se apunte, me los como yo sola y disfruto. En casa, siempre formaron parte de nuestras cenas veraniegas.

Pocas veces compro una salsa de tomate y si lo hago, ni la pruebo. Para mí, están demasiado cargadas de aceite y de sal y no me gusta el sabor. En el blog tenéis diferentes salsas en las que el tomate es el principal protagonista. En ésta, se me ocurrió utilizar tomate, berenjena y pimiento asado y los combiné con otros ingredientes, que le proporcionan color y mucho sabor.

La trituré mucho, pero si os gusta con tropezones, también estará muy buena. 

Espero que os guste. Es diferente a cualquier salsa que hayáis probado. Un poco de color y sabor veraniego, no nos viene nada mal. 
Ingredientes para 3 botes de 350 ml

- 20 g de ajo (5 dientes grandecitos)
- 400 g de cebolla dulce
- 40 g de aceite de oliva auberquina
- 145 g de tomate asado
- 400 g de berenjena asada
- 200 g de pimiento asado
- 2 hojas de laurel
- 3 cucharaditas de postre de sal
- 1 cucharadita de postre de azúcar
- ½ cucharadita de postre de pimentón de la Vera
- 3 cucharaditas de postre de tomillo seco
- pimienta negra (a gusto)
- 10 g de vino tinto

Antes de empezar…

- Asar los tomates, berenjenas y pimientos, si no los tenemos. Quitarles la piel y las pepitas.

Preparación en TMX 5

- Poner en una cacerola la cebolla picada, los ajos y el aceite de oliva en el vaso. Programar, 6 segundos velocidad 5. Bajar restos con la espátula. A continuación, programar, 5 minutos, varoma, velocidad 1. No poner el cubilete, sino, el cestillo sobre la tapa, para que evapore. 

- Agregar el resto de ingredientes y cocer 50 minutos, 100°, velocidad 1, colocando también el cestillo. Después, agregar el vino y programar, 10 minutos, 100°, velocidad 1.

- Triturar programando, 3 minutos, velocidad 8.

- Verter en botes previamente esterilizados y colocarlos boca abajo y sobre un paño de cocina.
Preparación tradicional

- Pelar la cebolla y los ajos. Picarlos menudos. 

- Verter el aceite en una cacerola. Cuando esté caliente, agregar los ajos y la cebolla. Sofreír hasta que estén blandos.

- Agregar el resto de ingredientes, menos el vino y cocer durane 50 minutos, más o menos. Después, agregar el vino y continuar la cocción, durante unos 10 minutos.

- Triturar hasta obtener la textura deseada.

- Verter en botes previamente esterilizados. Tapar los botes y dejar que se enfríen. Como la salsa habrá perdido temperatura durante el triturado, volver a hervir los botes. Ver notas.

Notas:

- El tiempo de cocción es largo debido a que las verduras, aunque algunas están asadas, desprenden líquidos y necesitan tiempo para evaporarse y que la salsa espese.

- La cebolla me gusta más que sea dulce. Utilicé una cebolla de Fuentes que me habían regalado.

- El laurel y el pimentón, confieren un sabor especial a la salsa, que puede que no guste a todo el mundo. Se pueden obviar, en este caso.

- En el caso de preparar la salsa de la forma tradicional, es mejor esterilizar los botes tras el triturado. Colocar un paño de cocina viejo en la base de la olla con el fin de que los botes no se golpeen con la base o entre ellos. El paño se puede colocar de forma que quede un poco subido entre los botes.

- Si la salsa no se va a utilizar en mucho tiempo, es mejor conservar los botes en la nevera. Para más seguridad, se puede añadir al final de la cocción 10 g de ácido salicílico, de venta en farmacias.

- He indicado que la hice en el TMX 5 por si tenéis que reducir las cantidades.

Bon profit!

Bizcocho a cucharadas con albaricoques


Me gustan muchas frutas, pero tal vez, una de las que prefiero, son los albaricoques. Seguro que ya lo he explicado en otras recetas, pero me voy a repetir contando que, desde hace muchos años, casi nunca puedo comprar ninguno que me recuerde a los que en casa cogía directamente del árbol. Comía tantos, que era fácil terminar con dolor de barriga, pero menudo disfrute. Ya, ya sé que pido mucho, pero es que me gustan muy maduros y al ser una fruta que es difícil de conservar si se coge blandita, los que venden, si maduran, nunca tienen el dulzor de aquellos de mi infancia y adolescencia. Los que se cultivan en mi pueblo, son de la variedad “la galta roja” (la mejilla roja) y se les denomina así, porque tienen una mancha roja en la piel. De tamaño mediano, redondos, de color amarillo con la galta roja y la pulpa blanca. Si están maduros, son muy dulces y sabrosos y se recolectan en junio.

Como no los he encontrado en el mercado, compré otra variedad para preparar esta receta. Llevo una racha de publicaciones dulces y por supuesto, sin azúcar y ya sé que no es lo normal en este blog, pero las circunstancias de retos y concursos, han contribuido a que así sea.

Esta vez, es un reto mensual en el que me ha tocado a mí, elegir el ingrediente para la semana que viene y como estamos en temporada, el afortunado ha sido el albaricoque. Rocío, KIDSANDCHIC en su reto Sunday’s time, nos invita a compartir recetas con el ingrediente elegido y la persona cuya receta es la más votada, será la encargada de elegir ingrediente. No os perdáis su blog, porque no sólo encontraréis unas recetas estupendas y unas fotos preciosas, sino también, otras secciones que os pueden interesar. Rocío, cuenta en este reto semanal con la ayuda de Josefina, una salvadoreña afincada en Italia, cuya amabilidad he comprobado en primera persona. Su blog, Josefina en Italia. Gracias a las dos.

Cuando vi que mis recetas con albaricoques eran de hace muchos años, me apeteció preparar una especial para este reto. Intenté que fuera salada, pero al final, debido a mi falta de tiempo esta última semana, opté por este bizcocho sencillísimo y rústico. Tenía harina de quinoa molida a la piedra, enviada desde Galicia por mi amiga Milia y como no la había usado nunca, decidí probarla en este bizcocho. 

El albaricoque, una vez horneado confiere al bizcocho un toque ácido, que me gusta mucho, pero a su vez, esta fruta nos obliga a consumirlo rápido, aunque aguanta perfectamente al día siguiente. Queda esponjoso y con una textura mojada, también crujiente debido a las semillas de sésamo tostado. No es muy dulce porque ya sabéis que no me gusta el dulzor en exceso.

Es un bizcocho en el que no es necesario pesar los ingredientes porque sólo vamos a utilizar una cuchara sopera como unidad de medida. Así de sencillo. Podéis adaptarlo a vuestro gusto o elegir otro tipo de fruta, incluso, ninguna.

Espero que os guste
Ingredientes para un molde de 15 cm de diámetro

Para el bizcocho

- 2 huevos L 
- 6 cucharadas soperas de azúcar de abedul o de azúcar moreno 
- 2 cucharadas soperas de leche de almendras o la que os guste
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
- 3 cucharadas soperas de harina de quinoa molida a la piedra
- 4 cucharadas soperas de harina de repostería
- 2 cucharadas soperas de levadura de repostería.
- 2 cucharadas soperas de sésamo tostado
- 5 o 6 albaricoques medianos y firmes

Para la cobertura

- 4 cucharadas nata de crema de soja o de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 cucharadas soperas de azúcar de abedul o de azúcar moreno
- 2 cucharadas soperas de vainilla líquida
- 2 cucharadas soperas de sésamo tostado más el necesario para decorar

*un cortapastas redondo pequeño
*spray desmoldante o mantequilla para el molde
*un molde de 15 cm de diámetro

Antes de empezar…

- Sacar los huevos de la nevera para que estén a temperatura ambiente.

- Mezclar las harinas con la levadura y comprobar que no quedan grumos. Si es necesario, pasar todo por un tamiz.

- Engrasar el molde o utilizar el spray.

- Precalentar el horno a 170º si es con azúcar de abedul y a 180º si es con azúcar.

- Lavar los albaricoques, cortarlos con cuidado por la mitad quitando el hueso.
Preparación en TMX

Del bizcocho

- Verter en el vaso los huevos y las cucharadas de leche de almendras, de azúcar o azúcar de abedul, las de vainilla y las de aceite. Programar, 15 segundos, velocidad 4.

- Agregar a la mezcla las cucharadas de harinas y de levadura. Programar, 20 segundos, velocidad 5.

- Agregar las cucharadas de sésamo tostado. Mezclar con la espátula para incorporarlas a la mezcla.

- Verter en el molde previamente engrasado y dar un golpe sobre la encimera para evitar que se formen burbujas de aire.

- Distribuir las mitades de albaricoque sobre la mezcla.

De la cobertura

- Sin lavar el vaso, verter las cucharadas de nata de crema de soja o de mantequilla, el huevo y las cucharadas de azúcar de abedul o de azúcar moreno. Programar, 10 segundos, velocidad 4.

- Verter la mezcla sobre los albaricoques cubriéndolos totalmente.

Preparación tradicional

Del bizcocho

- Batir los huevos en un bol y agregar las cucharadas de leche de almendras, de azúcar o azúcar de abedul, las de vainilla y las de aceite. 

- Agregar a la mezcla las cucharadas de harinas y de levadura. Mezclar bien comprobando que no quedan grumos. 

- Agregar las cucharadas de sésamo tostado. Mezclar con una espátula para incorporarlas a la mezcla.

- Verter en el molde previamente engrasado y dar un golpe sobre la encimera para evitar que se formen burbujas de aire.

- Distribuir las mitades de albaricoque sobre la mezcla.

De la cobertura

- Mezclar las cucharadas de nata de crema de soja o de mantequilla con el huevo y las cucharadas de azúcar de abedul o de azúcar moreno.

- Verter la mezcla sobre los albaricoques cubriéndolos totalmente.

Decorado y horneado

- Colocar el cortapastas sobre la masa. Verter semillas de sésamo tostado con el fin de que se forme un círculo con las semillas. Yo repetí la operación 4 veces.

- Hornear en horno precalentado de 20 a 40 minutos. Yo horneé con aire. Ver notas.

- Pinchar con un palo de brocheta y si sale limpio, está listo,

- Dejar que se enfríe y desmoldar con cuidado. Esperar a cortarlo hasta que esté totalmente frío.
Notas:

- Este bizcocho se puede realizar con otro tipo de harinas, de leche o de fruta. Lo importante, es respetar las cucharadas de la mezcla.

- Yo no utilicé mantequilla, sino nata de crema de soja, por lo tanto, no sé cómo queda en el caso de que se use.

- El tiempo de horneado dependerá de cada horno y del tamaño del molde, pero en el caso, de utilizar azúcar de abedul, será necesario más tiempo y hornear a 170º. Si se dora demasiado la superficie, tendremos que cubrir el bizcocho con papel de aluminio o sulfurizado.

- Guardarlo en la nevera y consumirlo como máximo, al día siguiente.

Bon profit!

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Ganador Concurso 6º aniversario Thermofan


El pasado 7 de marzo Thermofan cumplía 6 años. Sin pensarlo mucho y corriendo, se me ocurrió preparar un concurso para celebrarlo. Hacía tres años, desde el último, el Concurso Tri-Aniversario: Pans de l'Horta, que tuvo mucho éxito y es una de las entradas más vistas en el blog. En aquella ocasión, era un poco complicado porque los dos panes no eran demasiado fáciles de formar y, además, tuve más tiempo para planificarlo todo.

Esta vez, la idea no ha sido muy original. Muchos blogs antes que yo y también después, deciden y decidirán que los participantes de sus sorteos o concursos elijan recetas del blog que lo organiza. Para mí ha sido muy raro, de verdad, muy raro, no tener que cocinar y esperar a ir recibiendo las de los participantes. Era tan raro, que alguna vez, me he descubierto, pensando qué  podría hacer. Estoy segura de que los que me conocéis bien, os lo creéis. 

Ha sido muy satisfactorio ver todas y cada una de las aportaciones al concurso. Recetas en las que se ha respetado la forma tradicional de prepararlas, tal y como pedía y adaptaciones de las mías, al gusto de quien las cocinaba. Ha sido un placer que os metáis en mi cocina. No era fácil elegir porque ya hay casi 900 recetas en el blog, pero creo, que dar libertad de elección, facilita mucho ese trabajo.

La sorpresa, también era un factor añadido, pero en muchas ocasiones, ver qué persona y qué receta había preparado, no me ha resultado difícil. El factor amistad, es el más importante y es lo que más valoro. Participar en eventos de blogs, muchas veces, supone un esfuerzo añadido y más, teniendo en cuenta que hay muchos concursos, sorteos y retos, por lo tanto, es muy de agradecer tener la suerte de contar con una participación considerable, más que en la de los panes. 

Es la primera vez que se elige la receta ganadora mediante el voto de los participantes y os aseguro que me ha gustado mucho. La herramienta no me avisa por email, de quién vota ni a qué blogs, a la vez, que me impide borrar ningún voto, incluso si se ha cometido un error. Se registra la IP de cada votante para impedir que pueda votar de nuevo. Queda a la libre elección de cada participante, votar o no hacerlo. Eso puede daros la tranquilidad, de que los votos han sido los de los participantes tal y como yo deseaba. Veo muchos concursos amañados y saber que la persona elegida en el mío, es el resultado de los votos de los demás, me satisface.

Antes de proclamar a la vencedora del concurso, sólo me queda daros las gracias por vuestra participación, por vuestras cariñosas palabras en la introducción a la receta, que han hecho que me emocione. Daros las gracias también, por el esfuerzo añadido que supone estar en este tipo de eventos. Sé que ese factor amistad es uno de los que más ha influido para ello y por eso, lo valoro mucho.

Se me olvidaba que elegí un libro que acababa de ser publicado. Lo elegí por internet, pero el otro día, tuve la oportunidad de tenerlo en mis manos y hojearlo. Es de un tamaño y grosor considerable y abrirlo, leer las recetas y ver las fotos, no es comparable con la versión digital. Me alegro por ello.

He decidido que se publiquen las 5 recetas con más votos. Queda registrado en la herramienta el número de votos obtenido por cada de las presentadas. El primer puesto ha estado muy claro desde el principio y ha habido un empate de votos para el segundo. Muy cerca, han quedado el tercero, cuarto y quinto.

Y sin más dilaciones y aunque, ya lo sabéis, vamos a proclamar a la ganadora de este concurso:

Por votación mayoritaria, el libro La cocina sana de Lorraine Pascale (SABORES), viaja a Brasil. ¡Menuda sorpresa! La cosa va de SABORES.

Muchas felicidades, Nati, Poesía culinaria. Paladares. Sabores de Nati, tu Rosa de zucchini y gorgonzola, fruto de combinar dos recetas mías de calabacín y hacer volar tu imaginación, te ha otorgado este merecido premio. Estoy segura de que lo disfrutarás y prepararás más de una receta del libro con ese gusto especial que tú tienes y nos regalas en cada publicación. ¡ENHORABUENA!
Al resto de participantes, muchas gracias de nuevo. Espero poder contar con vosotros en muchos más retos o concursos y por supuesto, estar en los que vosotros convoquéis.



Budino al latte di mandorle


Este mes en su reto CRI, mi amiga Maggie, El cajón desastre de Maggie, ha elegido nueva anfitriona. Se trata de Cris, Cuinem?. Cris ha elegido dos recetas con arroz. Yo esta vez me he decidido por la dulce, el Budino al latte di mandorle, típico de Puglia. El mes pasado también la receta era de Puglia. ¿Recordáis el Calzone típico de esa región?

Debido a mis complicaciones a la hora de comer, lo he preparado sin arroz, ni huevos. Es por lo tanto una receta apta para veganos e intolerantes a la lactosa. Maggie, nos comentaba, que este budino, también se puede hacer sin arroz y por eso, he preferido prescindir de las yemas. Demasiado colesterol. Utilicé leche de almendras ecológica y sin azúcar y agar-agar porque evito también la gelatina. Sólo tengo que comentaros que este budino, si se utiliza azúcar de abedul, pierde la forma fácilmente, formándose un líquido separado de la parte sólida. Me tuve que dar prisa para hacer las fotos. Por eso, os dejo la receta original y la mía. También podéis preparar la original sin arroz, o la mía, con azúcar moreno y huevos. Yo no podía repetirla por tercera vez, pero, cuando se me pase el atracón, lo haré con huevo, a ver si mejora el resultado.

El sabor a leche de almendra y vainilla, se perciben y recomiendo añadirle más vainilla, si os gusta. El mío no estaba muy dulce, ya sabéis, que ninguna de mis recetas, lo es.

Utilicé moldes de silicona pequeños y fue mejor así, porque esta preparación se hubiera deshecho utilizando un molde grande y quedan también, más bonitos. 

Si queréis ver las recetas del resto de participantes pinchad aquí. Ayer, se publicaron las recetas del reto salado. el Sartù di riso, una receta típicamente napolitana. Para verlos, pinchad aquí.
Antes de empezar…

- Disolver el agar-agar en 25 g de leche de almendra. Remover bien. Reservar.

- Pintar los moldes con un aceite de girasol para facilitar el desomoldado

Ingredientes de mi receta

- 375 g de leche de almendras ecológica y sin azúcar o casera
- 1 cucharadita de postre de agar-agar
- 30 g de azúcar de abedul o de azúcar moreno
- 2 vainas de vainilla

*moldes de silicona
* aceite de girasol
*brocha de silicona

Preparación tradicional

- Verter 350 g de leche de almendras en un cazo.

- Abrir las vainas de vainilla y agregar los granos a la leche del cazo. Incorporar también el azúcar de abedul o el azúcar moreno.

- Llevar a ebulllición y añadir la mezcla de leche y agar-agar. Mezclar y mantener en el fuego durante 30 segundos. Tener cuidado de que al hervir no se salga del cazo.

- Verter rápidamente en los moldes y dejar enfriar. Conservar, una vez frío en la nevera.
Ingredientes de la receta original

- 300 g de arroz
- 1 litro de leche de almendras
- 150 g de azúcar
- 50 g de mantequilla
- 4 yemas de huevo
- una pizca de canela en polvo
- una pizca de vainilla
- una pizca de sal

Preparación tradicional

- Hervir el arroz en agua hirviendo. Colarlo y enfriarlo bajo el chorro de agua fría.

- Verter la leche de almendra en una cazuela. Agregar el azúcar de abedul o el azúcar, la canela y la vainilla.

- Echar el arroz, la mantequilla, la pizca de sal y las yemas de huevo una a una.

- Cocer durante 20 minutos sin dejar de remover. Si es necesario, agregar cucharadas de leche de almendra.

- Verterlo en boles y dejar que se enfríe. Introducirlo en la nevera, como mínimo media hora.

Bon profit!

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Chutney de lombarda, olla rápida


Compré una col lombarda y olvidé que la tenía en la nevera. Pensaba que ya no iba a poder aprovecharla, pero comprobé que permanecía perfecta a pesar del largo olvido. No hacía mucho, había visto el chutney de col lombarda de mi amiga Silvia, Chup, chup, chup. Como no tenía todos los ingredientes, ni en las mismas cantidades, tuve que adaptar su receta y se me ocurrió prepararlo a fuego lento en la olla rápida. Fue fantástico, porque una vez introducidos todos en la olla y tapada ésta, me olvidé por completo de que estaba cocinando; eso sí, programé la vitrocerámica para que se apagara. Así, en un ratito, tenía este chutney listo.

Mi reciclaje consistió en salvar a esta aburrida y menuda col lombarda, a una cebolla tierna solitaria y un poco pachucha y a dos manzanas pequeñajas que pedían a gritos formar parte de esta receta. 

Tiene un sabor agridulce y la col con el tiempo de cocción, queda un poco al dente, tal y como yo quería. Al cocinarse tapada, pierde un poco de color, pero vale la pena por la rapidez y lo poco que se ensucia la cocina.

Y como hoy es 1 de Mayo, nada mejor que publicar esta receta en Reciclando Sabores.

Espero que os guste. Feliz día primero de Mayo.


Ingredientes

- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- 100 g de cebolla tierna
- una pizca de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra en grano
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 1 clavo de olor
- 1 cucharada de ralladura de naranja
- 100 g de vinagre
- 40 g de vino de Oporto
- 80 g de azúcar de abedul o azúcar moreno
- 330 g de col lombarda
- 100 g de manzana

Antes de empezar…

- Pelar la cebolla tierna y cortarla en brunoise. Reservar.

- Quitar las hojas y partes duras de la col. Cortar las otras en juliana. Reservar.

- Pelar la manzana y cortarla en dados. Reservar.

- Pesar el resto de ingredientes y rallar la piel de naranja.

Preparación en olla rápida

- Calentar el aceite de oliva en la olla. Agregar la cebolla y pocharla hasta que este transparente. Para facilitar la cocción, agregar un poco de sal. 

- Añadir las especias: la pimienta en grano, el jengibre y el clavo de olor. 

- Agregar ralladura de naranja y el vinagre de manzana. Remover mientras dejamos que reduzca un poco. 

- Incorporar el azúcar de abedul o azúcar moreno, la manzana y la col lombarda. Sofreír a fuego medio (yo el 4 de mi vitro), removiendo continuamente. 

- Verter el vino de Oporto. Tapar la olla y mantener el fuego al 4. Cuando suba el primer aro, programar 40 minutos de cocción. 

- Cuando termine el tiempo, mantener la olla tapada hasta que baje el aro y se pueda abrir.
Notas:

- Para preparar el chutney de forma tradicional, seguid los mismos pasos, pero utilizando una cacerola, removiendo y esperando a que reduzca. 

- Tal y como Silvia indica, el chutney se pueden combinar con frutas, por ejemplo manzanas o peras, que a la vez ayudan a formar la textura de confitura. Yo le añadí manzana no sólo porque me gusta, sino porque al no utilizar azúcar moreno, pensé que mejoraría la textura final del chutney.

- El color no es tan vivo como el de Silvia, tal vez, debido a la cocción en la olla, pero el sabor, es perfecto.

Bon profit!


Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina

Posible sustitución

Col lombarda
por
Otro tipo de col 

Cebolleta tierna
por
Cebolla nueva, cebolla seca, cebolla roja, cebolla dulce...

Manzana
por
Otro tipo de manzana o pera


Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Un rico Helado tutri-futti. Su reciclaje es el resultado de utilizar las sobras de fruta fresca después de hacer una tarta, las sobras de un bote de leche de coco y una porción de crema pastelera. El colorido, llama la atención.
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de mayo.

En la parte inferior está la herramienta que utilizaremos cada mes y que de forma muy sencilla os facilitará colgar vuestra receta.

Pinchad en Inklinkz (en azul) y seguid las instrucciones. En unos segundos, vuestra receta estará enlazada, tanto en Rossgastronómica como en Thermofan.



Tarta crujiente de fresas y rosas


Para ser un buen maestro y para disfrutar siéndolo, es fundamental tener vocación, pero también muchas otras cualidades, entre ellas, la creatividad. La creatividad en los niños es de vital importancia para formar adultos innovadores, capaces de conseguir logros exitosos en la vida. Es labor del maestro y también de los padres, fomentar la creatividad desde la edad infantil. 

Hace unos días, recordaba cuántas veces, preparando mis clases, se me ocurrían actividades de muchos tipos que, contribuían a desarrollar la creatividad en los niños y cuántas veces, eran ellos los que me sorprendían con su capacidad innata para crear. Un disfrute.

Andaba en esas divagaciones, consciente de cuánto ha cambiado la escuela desde entonces; hoy en día, las artes plásticas y la música, no son asignaturas muy valoradas, tanto en la carrera de Magisterio, como en el currículum de primaria y secundaria. ¿Se está matando la creatividad?

Y de creatividad se trata cuando me tengo que poner a pensar en recetas especiales. Y sí, me puedo poner muy pesada, repitiendo recetas, con el fin de ser lo más creativa posible. Me impongo a mí misma, en muchas ocasiones, un gran nivel de exigencia pero tan sólo, porque soy así, no con el fin de superar a nada, ni a nadie, tan sólo, sentirme satisfecha con el resultado, después de horas de trabajo.

En la receta de Bombones de cafloutis de fresa, del planteamiento, al resultado, el camino no fue complicado, pero para llegar a darle el visto bueno a esta tarta de fresas, que hoy publico, pasaron a mejor vida, otras dos preparaciones. Igual, igual que en la escuela. Al fin y al cabo, Vida – Escuela – Cocina - Blog, se entrecruzan, pero realmente, todo forma parte de una persona, de mí misma. Una maestra vocacional, no deja de serlo incluso, cuando ya no está trabajando y eso, me parece que se percibe fácilmente al entrar en Thermofan. Si conocéis a otros maestros, o lo sois, igual estáis sonriendo. 

El planteamiento final para llegar a esta Tarta crujiente de fresas y rosas, llegó tras esas divagaciones sobre la creatividad y los niños. Todo, empezó cuando decidí que quería hacer algo que fuera creativo y fácil, atractivo para hacer con niños en casa y que a la vez, gustara tanto, a niños como a mayores. También, que llamara la atención de los niños con el fin de que coman fruta y la disfruten.

Volví al supermercado por segunda vez en el día, a comprar maíz para rosas, que es como en mi casa y en muchas otras casa valencianas, llamamos a las palomitas (rosas, roses en valenciano) y de ahí, todo fue, rodado. Me llevé, además, un paquete de hojas de masa filo y ya, una vez en casa, sólo quedaba, sacar la crema de vinagre balsámico de chocolate. Tenía almendra molida que, no sólo sirve para darle sabor a la tarta, sino también para absorber la humedad de las fresas y que la base de la tarta, no quede blanda, sino crujiente.

Y como el resultado, probado y testado, me encantó, me parece que también esta Tarta crujiente de rosas, apta para niños y padres creativos, es otra buena opción para participar en el II Concurso de Fresas de Europa organizado por Fresas de Europa.

Espero que os guste. 
Ingredientes 

No indico cantidades porque dependerán del tamaño de la tarta. La mía era pequeña.

Para hacer las rosas  (palomitas)

- maíz en grano
- aceite de oliva virgen extra
- sal rosa

Para hacer las tarta

- 5 hojas de masa filo (las mías eran rectangulares)
- fresas de tamaño similar 
- 3 cucharadas de almendra molida
- unas pocas palomitas caseras saladas
- crema de vinagre balsámico de chocolate a gusto
- azúcar o azúcar de abedul para espolvorear (opcional)

*un plato llano
*un plato de postre
*papel sulfurizado

Antes de empezar…

- Elegir fresas de tamaño similar.

- Lavar las fresas y quitarles el pedúnculo. Colocarlas sobre papel de cocina para que absorba el agua. Cortarlas por la mitad. 

- Precalentar el horno a 180º, calor arriba, abajo.

- Sacar las hojas de masa filo del frigorífico. 

- Colocar un plato de postre en el borde de una hoja y con la ayuda de una puntilla, cortar con cuidado un círculo del tamaño del plato. En la misma hoja de masa, recortar una segunda hoja. Repetir la operación con tres veces. Obtendremos 6 redondeles de masa pequeños.

- Colocar un plato llano en otra hoja de masa y recortar, un redondel con la ayuda de la puntilla. Repetir la operación con una segunda hoja. Obtendremos, 2 redondeles de masa grandes.
Preparación tradicional

De las rosas o palomitas 

- Poner un poco de aceite en una cacerola, agregar los granos de maíz y un poco de sal rosa. 

- Tapar la cacerola y esperar a que el maíz vaya abriéndose. Levantar la olla del fuego, moverla con un golpe brusco para facilitar que se abra la mayor cantidad de granos de maíz. 

De la tarta crujiente de fresas

- Colocar una hoja de papel sulfurizado sobre una bandeja de horno.

- Encima de la hoja de papel, colocar un redondel de masa filo grande. Pincelar con aceite.

- Superponer sobre ese redondel el otro grande y repetir la operación.

- Colocar en el centro, un redondel pequeño, pincelar de nuevo e ir colocando los tres restantes.

- Distribuir una capa de almendra molida sobre la superficie del redondel pequeño.

- Ir colocando por encima las mitades de fresas formando círculos, empezando por el borde exterior hacia el interior.

- En los huecos entre las fresas, introducir rosas (palomitas) no muy grandes. Yo utilicé pocas, pero se pueden colocar más.

- Verter en un cuenco la crema de vinagre balsámico de chocolate. Con la ayuda de una cucharilla, ir rociando las fresas y rosas (palomitas), formando hilos por toda la superficie de la tarta.
Horneado 

- Introducir la tarta en el horno precalentado y hornear 8 minutos a 180º. Bajar la temperatura a 160º y hornear durante 5 minutos más. La temperatura y el tiempo, dependerá de cada horno. El objetivo es que la masa no se queme y que las fresas, queden blandas, pero no en exceso.

- Sacar con cuidado del horno, porque la tarta es muy frágil. Dejar que se enfríe y espolvorear con un poco de azúcar o azúcar de abedul, si así se desea.

Notas:

- La crema de vinagre ensalza el sabor de la fresa. Se puede utilizar de otro sabor.

- Elegir fresas de un tamaño similar.

- Si encontráis hojas de masa filo redondas, se desperdiciará menos al recortar.

- Se puede utilizar más cantidad de rosas (palomitas). Yo no puse más, porque quería que predominara la fresa y que contrastara la textura blanda de ésta, con la crujiente de la rosa y de la masa filo. Sobrarán palomitas, hojas y recortes de masa filo.

- La tarta hay que comerla en el día.

Bon profit!